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“EL COVID-19 HA DEMOSTRADO QUE LA ALIMENTACIÓN ES PRIMERO, LUEGO LA SALUD”

Escrito por: CEDEP AYLLU

Nov 20, 2020

Por: Hysha Palomino Tomaylla
Jolber Magno Zavala

Entrevista al Biólogo David Quispe Orozco, quien fue ex alcalde del distrito de Ccorca en dos gestiones; del 2011 al 2014 y del 2015 al 2018, asimismo, del 2011 al 2014 presidente de la red de municipalidades rurales de la región del Cusco y participó en la comisión nacional de seguridad alimentaria.

¿Cómo percibe la situación de la agricultura en este contexto de pandemia por COVID 19?

En principio se ha puesto en evidencia que la agricultura familiar en el sur del país es en pequeña escala, sin apoyo del gobierno central y más del 80% es pequeña agricultura y solo un 20% es la agricultura intensiva, ubicado entre Arequipa y Apurímac con hortalizas y papa respectivamente. Además, esta producción es un poco irresponsable, ya que se suministran cierta cantidad de fertilizantes químicos que no dan calidad al producto, recordemos que tenemos una normativa sobre inocuidad alimentaria que no se está cumpliendo.

Mientras que la agricultura familiar no tiene muchos subsidios, por que los sistemas administrativos como el Invierte.pe limitan las inversiones de los gobiernos locales y regionales, podemos decir que está siendo minimizada y por varias razones, una de ellas es la falta de condiciones; en el campo no cuentan con instalaciones de riego, por lo tanto no hay capacidad productiva, de igual manera los suelos aptos para el cultivo no cuentan con infraestructura vial, el abastecimiento de tecnologías agropecuarias para los pequeños productores no es adecuado, entonces los costos de producción son altos. El otro punto es la asistencia técnica, poco o nada implementada por los gobiernos, quienes lo único que hacen en la temporada de heladas y friaje es llevar insumos para apalear y hacer notar su presencia, pero esto no soluciona el problema.

¿Considera que la producción agropecuaria es suficiente para la población en el país?

En el 2014 cuando participé de la comisión nacional de seguridad alimentaria se determinó que el país solo produce el 40% de nuestra necesidad alimentaria, en la región del Cusco es más crítico porque solo producía el 30% de la demanda alimentaria, lo que se necesita hacer es una ampliación de la frontera agrícola y una de las políticas a impulsar es que nosotros tengamos que producir nuestra demanda alimentaria. En ese sentido el COVID ha generado una nueva dinámica poblacional, por ejemplo, en las comunidades si antes tenían 100 pobladores hoy llega a 120 o 150 por los residentes que han retornado, esto genera una nueva demanda, al mismo tiempo ahora estamos un poco tranquilos porque estamos en época de cosecha, sin embargo, después de esta temporada la demanda se va incrementar, al igual que las necesidades de trabajo y el incremento de la producción agrícola.

¿Cuál es el rol de las autoridades locales y regionales en este contexto con respecto al sector agrario?

Tenemos que producir la demanda de consumo, eso significa construir   un territorio auto sostenible, es momento de formular proyectos de inversión pública que mejoren la capacidad productiva del territorio, el diseño debe incluir el componente de gestión de riesgos y adaptación al cambio climático, que van de la mano.

Lamentablemente el gobierno central no ha tomado ninguna medida para que los gobiernos locales y regionales puedan modificar sus proyectos, para dejar de lado los proyectos de infraestructura y se prioricen los proyectos productivos, lo más importante y lo que ha demostrado el COVID 19 es que la alimentación es primero, luego la salud, entonces en ese orden se debe priorizar las necesidades.

Necesitamos abastecer a nuestros productores con semillas mejoradas y calificadas, implementar tecnologías agrarias de riego, acceso a carreteras y medios de transporte de los productos, al mismo tiempo hacer invernaderos, la agricultura bajo techo y esto debe ser política de estado. Esta situación va a continuar, vamos a tener una crisis económica, habrá crecimiento poblacional, la anemia y desnutrición alcanzarán índices mayores, al igual que las situaciones de pobreza, a todo esto están más expuestas las zonas rurales con pobreza y extrema pobreza. Esto tiene que ser analizado por los gobiernos locales, regionales, el sector agricultura debe tener una mirada muy distinta, porque no tenemos una política agropecuaria clara en el país. Yo podría decir que esta crisis va a afectar más a los de la zona urbana, porque en la zona rural a pesar de las necesidades de pobreza y extrema pobreza; ellos producen lo que comen.

¿Considera usted que son suficientes los mecanismos de ayuda que implementa el gobierno, como el bono rural, trabajo a través de núcleos ejecutores, etc.?

Son ayudas temporales, el gobierno central debería impulsar los proyectos productivos, para mejorar la capacidad productiva, lo que generará seguridad alimentaria y un excedente de producción que mejorará su situación. Estos mecanismos no resuelven el problema, al contrario, van a perjudicar el trabajo de la agricultura en las comunidades.

¿Qué opina del segundo pleno agrario que propone el congreso? ¿Considera que las leyes aprobadas en el primer pleno agrario se cumplieron?

Tenemos aspectos normativos que aún hay que implementar, esto va a tomar tiempo, mientras en el país no se tenga una estadística clara el congreso jugará solamente un proceso protagónico, más bien debería realizar un censo agropecuario, que es distinto a hacer uno de capacidad productiva, en el cual podamos ver nuestras limitaciones y dificultades productivas en el país. Estos plenos ayudarán para visibilizar la situación del sector, pero necesitamos que se implementen inmediatamente instrumentos de gestión que permitan hacer proyectos sostenibles en el tiempo.

¿Qué acciones podemos impulsar desde las comunidades campesinas para visibilizar la situación del agro?

Primero es fortalecer la institucionalidad comunal, recordemos que mientras más organizados estemos más visibles seremos. Hoy necesitamos que las comunidades se reorganicen y tengan un plan de desarrollo comunal que sea revisado por los gobiernos locales y ellos lo transfieran a nivel nacional para que sea política nacional y se traduzca en temas presupuestarios.
También desde las comunidades tenemos que empezar a priorizar los proyectos productivos a través de los presupuestos participativos, muchas veces son nuestros hermanos campesinos quienes priorizan la construcción de una loza deportiva, pavimentación, escalinatas, cuando la dinámica poblacional y la dinámica económica de la comunidad es agropecuaria, hay que priorizar los sistemas de riego, tractores agrícolas, asistencia técnica, lo que le da sostenibilidad al territorio.
No descartemos que de acá un tiempo pueda pasar otra pandemia, entonces los territorios tenemos que estar preparados para eso, las comunidades y todos tenemos que hacer modelos económicos locales, mejorando nuestra capacidad productiva, lo que nos da seguridad alimentaria y generación de ingresos, con ello las crisis podrían ser llevadas de mejor manera. Si cada familia produce lo que va a comer, entonces estaríamos más tranquilos, nuestra alimentación nos dará un sistema inmunológico estable con defensas para afrontar cualquier virus.
La reflexión que sacamos de esto, es que tenemos que planificar el país, nuestra región, distrito y las comunidades, porque el proceso de inversión que se da en el país es bastante deficiente; más bien se está generando gastos. Podemos planificar las necesidades, priorizando la alimentación, eso quiere decir que primero es la agricultura, la capacidad productiva, teniendo buena alimentación podemos tener buena salud, buena educación y empezar a generar desarrollo en el país.
Hay reconocer que los que están en la zona rural están en una posición privilegiada, solamente falta implementar tecnologías para potenciar sus capacidades, en cambio los de la zona urbana somos dependientes, en ese sentido yo diría que tenemos que empezar a ser más rurales. Hoy más que nunca en las zonas rurales debemos hacer proyectos de siembra y cosecha de agua para que podamos tener abastecimiento suficiente agua, en los campos de cultivo y en la ciudad.

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